One Health: relación entre salud animal, ambiental y humana

One Health: relación entre salud animal, ambiental y humana

seguridad alimentaria

Existe un creciente consenso entre científicos en que la salud animal, ambiental y humana están interrelacionadas, un concepto conocido como "One Health", y que la salud de una especie puede afectar a la de otra. Por ejemplo, el microbioma de los millones de pollos que llegamos a consumir puede influir en la proliferación de la bacteria Campylobacter jejuni en su interior. Y, de rebote, en el  alto número de enfermedades diarreicas producidas por esta bacteria en las personas.

 

One Health: relación entre salud animal, ambiental y humana  

campylobacterCon el avance de la genética, cada vez parece más evidente que los organismos estamos mucho más interrelacionados con otros de lo que pensamos.

Por ejemplo, un cuerpo humano alberga una inmensa cantidad de bacterias en su interior y exterior. El microbioma de un ser humano incluye los genes del propio organismo (genoma) y también el conjunto de genes de las bacterias que conviven con él. Sorprendentemente, el genoma del ser humano codifica para aproximadamente 23.000 genes mientras que su microbioma codifica para aproximadamente 3 millones de genes.

Asi que estamos repletos de bacterias, que tienen un importante papel en nuestra salud y, además, expuestos a los microbiomas de otras especies, que también son de gran relevancia para la salud humana.

Hay mucha vida en los intestinos

Si nos centramos en el intestino, terreno fértil para las bacterias, la microbiota intestinal endógena exhibe una alta diversidad filogenética de distintas especies bacterianas, que contribuyen a numerosos procesos fisiológicos del hospedador, como la protección de las células epiteliales, la digestión de los alimentos o la sintesis de grasas y vitaminas. 

Pero existe además una función crítica de la microbiota intestinal y ésta es la inhibición de la colonización y el crecimiento excesivo de microorganismos, potencialmente patógenos, a través de la exclusión competitiva o la estimulación del desarrollo de las defensas inmunes del hospedador.

Campylobacter en intestinos de pollos y de humanos

La bacteria Campylobacter jejuni es uno de los más frecuentes agentes causativos de gastroenteritis humana asociada al consumo de alimentos en todo el mundo. Y, los pollos, especialmente las aves de carne, se consideran el principal reservorio de esta bacteria, que, a diferencia del intestino humano, puede colonizar el intestino de estas aves de forma asintomática y sin lesiones. 

Un estudio realizado en Alemania muestra la relación que existe entre la microbiota del intestino del pollo y el control de la proliferación de infecciones de Campylobacter jejuni  en las aves. Para ello, compara la reacción inmune de pollos con microbiotas distintas frente a la colonización intestinal de la bacteria.

Los autores del estudio criaron pollos específicamente para realizar dos experimentos, exponiéndolos a la bacteria Campylobacter jejuni . En el primero, algunos pollos fueron criados con una dieta a base de alimento sin antibióticos, mientras que a otros se les alimentó con comida que contenía un cóctel de antibióticos.

En el segundo, se criaron pollos en condiciones artificiales de ausencia de patógenos específicos (SPF) y se compararon con otros criados en condiciones totalmente libres de gérmenes. Es decir, se compararon pollos con un microbioma que no contiene patógenos conocidos, con otros carentes de toda la flora microbiana comensal.

Al analizar los excrementos fecales de las aves, se vió que al exponer las aves tratadas con antibióticos Campylobacter jejuni , éstas fueron colonizadas por la bacteria diez veces más que los pollos no tratados con antibióticos. Las diferencias de colonización fueron más extremas aún entre los pollos sin patógenos específicos y aquellos totalmente libres de gérmenes. Los resultados obtenidos sugieren que los microbios habitantes en el intestino pueden jugar un importante papel protector frente a la colonización de C. jejuni.

Probióticos y prebióticos para pollos

Dado que la carne de pollo y aves de corral son la principal via de infecciones de campilobacteriosis en humanos, los resultados del estudio son relevantes no solo para la salud de las aves sino también para la salud humana. Estudiar y desarrollar probióticos (microorganismos vivos beneficiosos, como ciertas bacterias o levaduras) y prebióticos (compuestos no vivos pero que estimulan de forma selectiva el crecimiento y la actividad de las bacterias beneficiosas del intestino) que puedan ser administrados a los pollos para disminuir los niveles de colonización de C. jejuni en sus intestinos, tendría una incidencia directa sobre otro sistema interrelacionado: el intestino humano. 

Teniendo en cuenta que la prevalencia media de Campylobacter en lotes de broilers a nivel comunitario es del 71,2% (y del 88% en España), y que en 2016 se registraron 246.307 casos de campilobacteriosis humana en la UE, esta via de investigación puede ser valiosa para el futuro.

 

Fuente: American Society for Microbiology

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