Código de buenas prácticas para el uso profesional de rateras

Código de buenas prácticas para el uso profesional de rateras

control plagas

Las trampas mecánicas para el control de ratas y ratones son herramientas válidas para reducir el nivel de biocidas químicos utilizados y proteger el medio ambiente. Pero no están exentas de riesgos, que se pueden mitigar con un uso correcto y responsable de las mismas. La BPCA británica acaba de publicar un código de buenas prácticas para el uso de rateras, que establece recomendaciones sobre su uso en diversos entornos y situaciones.

 

Código de buenas prácticas para el uso profesional de rateras

ratasLa Asociación Nacional de Empresas de Control de Plagas del Reino Unido (BPCA) ha publicado su Código de Buenas Prácticas para el uso de trampas mecánicas para el control de ratas y ratones, dirigido a los profesionales del control de plagas. 

En él se recogen recomendaciones claras para un uso profesional correcto de estas herramientas, tanto en interiores como en exteriores. Y en este último caso, prohibe terminantemente el uso de trampas descubiertas, por ser un riesgo para las especies no diana, mascotas o niños.

Vamos a ver algunos de sus puntos:

¿Cuándo utilizar rateras?

Es apropiado utilizarlas dentro de un programa de control de plagas, para controlar poblaciones de roedores residentes o prevenir el acceso de roedores intrusos.  

  1. Para conseguir un control rápido de la población de roedores, las rateras se utilizan conjuntamente con otros métodos, por ejemplo cebos tóxicos.
  2. Son apropiadas para situaciones en las que el uso de cebo tóxico está restringido pero se necesita un medio letal para eliminar a los roedores.

Recomendaciones para el uso interno

Tanto las trampas cerradas como las descubiertas pueden ser apropiadas para un control rápido de infestaciones en interiores.

  • Las trampas abiertas son apropiadas en áreas donde el roedor puede ser atraido hacia la placa de activación, con el uso de un cebo adecuado o canalizándolo directamente hacia la placa de activación. Hay que evaluar el uso de las trampas abiertas, de manera que se minimicen los riesgos para animales no diana o las personas, asi como para evitar una captura incorrecta o poco respetuosa del roedor.  Por ejemplo ubicando la trampa directamente en frente de un agujero o utilizando algún material para dirigir al roedor directamente sobre la placa de activación. 
  • Las trampas con placas de activación pequeñas, diseñadas simplemente para mantener el cebo, deben estar bien cebadas.
  • Las trampas sin cebo no deberían usarse en áreas abiertas, donde los roedores podrían tropezar con ellas y quedar atrapados, y solo deben estar al final de un embudo o medio para dirigir al roedor directamente sobre la placa de activación.

Recomendaciones para el uso externo

Las trampas descubiertas no deben utilizarse nunca en el exterior debido al riesgo para animales no diana.

  • En el exterior, las trampas siempre deben estar en una caja o túnel adecuado, cuyo diseño canalice al roedor hasta la placa de activación, y deben ubicarse de manera que se minimice el riesgo para otros animales. 
  • Excepto en situaciones muy específicas, es inapropiado colocar trampas a lo largo de las cercas perimetrales de manera permanente. Las trampas solo deberían desplegarse externamente tras una minuciosa evaluación del riesgo, por ejemplo en áreas donde los roedores representen un problema de salud pública que justifique el uso permanente de trampas en exteriores.
  • Las trampas pueden dejarse desactivadas pero con cebo no tóxico, y una vez que se detecte actividad de roedores, activarlas. Esto es útil para superar la neofobia en las ratas y en situaciones en las que la actividad es esporádica.

Control/monitorización de roedores intrusos

En algunas circunstancias, el uso de cebo tóxico para la monitorización de la actividad de los roedores en interiores no es seguro o es inapropiado. El uso de trampas de captura es en estos casos una opción válida y efectiva para el control de roedores intrusos, la prevención de infestaciones internas y la protección de la salud pública.

  • A menos que prevalezcan circunstancias muy especiales, las trampas descubiertas no son apropiadas para el control o monitoreo permanente de roedores, ya que el riesgo de captura inadecuada o poco respetuosa del roedor es considerable. En caso de utilizarlas, es necesario realizar previamente una evaluación del riesgo.
  • Todas las trampas ubicadas de forma permanente deben estar ubicadas en una caja o tunel apropiado, para dirigir al roedor directamente sobre la plataforma de activación. Las trampas deben incluirse dentro de un plan o lista de verificación, y debe mantenerse un registro de su inspección. De forma regular, deben comprobarse para asegurarse de que todavia son funcionales y en caso de estar estropeadas u obstruidas por suciedad ambiental, deben ser reemplazas. La frecuencia de la verificación de trampas debe estar en línea con la evaluación del riesgo.

 

El documento puede descargarse en la web de la BPCA

Fuente: BPCA

 

 

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