Bacterias para controlar sustancias peligrosas en el agua potable

aquabiotoxUn nuevo método de detección de patógenos en el agua potable de la red permite realizar un control de ésta de manera constante y en tiempo real. El método está basado en un bio-sensor que reacciona a una amplia gama de sustancias potencialmente peligrosas en tan sólo unos minutos.

 

Más rápido y de amplio espectro

El proyecto AquaBio Tox, desarrollado por el Instituto Fraunhofer en Sttutgart (Alemania), tiene por objetivo optimizar los exámenes rutinarios del agua de red para comprobar su inocuidad para la salud. Frente a las limitaciones de tiempo y de espectro de aplicación en las técnicas de análisis actuales, AquaBio Tox es un sistema rápido, con un bio-sensor de banda ancha que reacciona ante una amplia gama de sustancias potencialmente peligrosas, fácil de manejar, económico y de gran fiabilidad.

El sistema funciona desviando una cantidad pequeña de agua de la línea principal, haciéndola pasar por el bio-sensor en una ramificación descendiente, que contiene dos cepas diferentes de bacterias y células de mamíferos.

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Las bacterias fluorescentes rojas en el tubo de vidrio cambian de color cuando entran en contacto con substancias tóxicas (Credit: Copyright Fraunhofer-IGB)

Por un lado, estas bacterias microscópicas tienen una gran superficie, que garantiza una rápida reacción ante sustancias tóxicas en cuestión de minutos.

Por otro lado, las células de mamíferos reafirman los resultados debido a su estrecha relación con el organismo humano y también amplian la gama de reacciones.

La Dra. Iris Trick, del Instituto Fraunhofer en Stuttgart, confirmó la amplia gama de reacción del bio-sensor.  "Hemos probado diferentes clases de sustancias que pueden encontrarse en el agua  y hasta el momento nuestro sensor ha reaccionado a cada una de estas sustancias ".

Los microorganismos localizados en el sensor han sido modificados para que produzcan una proteína que tiene una fluorescencia roja y esta fluorescencia varía al entrar en contacto con sustancias tóxicas. Una cámara de alta sensibilidad registra incluso los cambios más mínimos en la fluorescencia y luego los anliza de forma automática.

La unidad de control tiene un proceso de aprendizaje a partir de datos históricos y reconoce qué fluctuaciones en los parámetros físicos, químicos y biológicos son normales. En el caso de mostrarse un patrón inusual en las señales, el sistema dispara una alarma. "El sensor reacciona ante concentraciones mínimas de sustancias peligrosas" afirma Trick.

Para garantizar las condiciones óptimas de vida de los microorganismos para poder operar de forma permanente en el biosensor, los investigadores han ideado un sistema que monitorea y regula de forma automática parámetros importantes como la temperatura y el flujo de nutrientes.

La idea es hacer el sistema tan pequeño y rentable como sea posible para que una red de sensores, que se comuniquen entre si, puedan instalarse distribuidos en los puntos sensibles de la red de agua potable.

 

Fuentes: Sciencedaily , Fraunhofer Institut

 

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