Usando solamente la información táctil de los bigotes, una rata puede determinar todas las propiedades de un objeto espacial, incluyendo el tamaño, forma, orientación y textura. Estudios realizados en la Northwestern University en Evanston (EEUU) utilizan el sistema táctil de los bigotes de rata como modelo para entender cómo el cerebro integra a la perfección el sentido del tacto con el movimiento.