La UE obligará a los Estados Miembros a tomar medidas de seguridad contra el gas cancerígeno radón en interiores

No es tan conocido como el tabaco como factor de riesgo para desarrollar cáncer de púlmon, pero el radón es responsable de una proporción del 3-14% de casos de esta enfermedad. Este gas radioactivo de origen natural emerge del suelo y se filtra en las construcciones, afectando a residentes y trabajadores. A partir de febrero de 2018 la legislación europea obligará establecer obligaciones y responsabilidades para controlar la exposición a este cancerígeno.

 

Poner freno al radón en Europa

radon cancerAquellos Estados Miembros que hasta el momento no se hayan ocupado de establecer medidas de prevención y control de la exposición de sus ciudadanos frente al gas radón, deberán hacerlo ya.

Así lo establece la Directiva Europea 2013/59/EURATOM , aprobada en 2013, y que entrará en vigor el 8 de febrero del año próximo. Y es que respirar concentraciones elevadas de radón es, junto con el tabaquismo, uno de los principales factores de riesgo de cáncer de pulmón.

En el caso de España, queda mucho por hacer. Especialmente Galicia y la zona occidental de la Península están afectadas por la presencia de altas concentraciones de este gas en interiores, que supone un importante riesgo para salud, tanto para los trabajadores en lugares de trabajo con concentraciones elevadas, como en ambientes domésticos. Según Alberto Ruano, investigador de la Facultad de Medicina de Santiago, las mujeres de la provincia de Ourense son las españolas más golpeadas por el cáncer de pulmón. Un hecho que él atribuye al radón.

La nueva normativa obligará a realizar mediciones en lugares de trabajo ubicados en áreas de riesgo y a establecer niveles de referencia para las concentraciones del gas en lugares de trabajo cerrados. El nivel de referencia para el promedio anual de concentración de actividad en el aire no deberá superar los 300 becquerelios por metro cúbico. En caso de superarse estos niveles, deberán establecerse medidas de mitigación del riesgo para proteger la salud de los trabajadores.

Además, se deberán introducir requisitos específicos en los códigos de edificación que eviten la entrada de este gas en los inmuebles de nueva construcción y, también fuera del ámbito laboral, se fomentará la reducción de las filtraciones de radón en las viviendas ya existentes.

En este sentido, la directiva establece la responsabilidad de los gobiernos europeos de potenciar la adopción de medidas para identificar aquellas viviendas donde el promedio anual de concentraciones de radón supere el nivel de referencia, también de 300 Bq/m3, y fomentar las medidas necesarias para reducir la concentración de radón en los hogares.

Otro aspecto importante que recoge el texto legal es la obligación de los Estados Miembros de dar a conocer este problema entre la población, garantizando que se facilite la información local y nacional relativa a la exposición al radón en recintos cerrados y a los riesgos asociados para la salud. 

radon

 

La segunda causa más importante de cáncer de pulmón después del tabaco

El radón es un gas que se produce a partir de la desintegración radiactiva del uranio, que está presente de forma natural en suelos y rocas. Su presencia es dificil de percibir, ya que no tiene olor, color ni sabor.

El radón emana del suelo y pasa al aire, donde se desintegra y emite partículas radioactivas. Al aire libre, el radón se diluye rápidamente, tiene concentraciones muy bajas y no suele representar ningún problema. En cambio, en espacios cerrados las concentraciones de radón son más elevadas y al respirar e inhalar las partículas radioactivas, éstas se depositan en las células que recubren las vías respiratorias, donde pueden dañar el ADN y provocar cáncer de pulmón.

Según la OMS, en muchos países el radón es la segunda causa más importante de cáncer de pulmón después del tabaco. Se estima que la proporción de los casos de cáncer de pulmón a nivel nacional atribuibles al radón, con respecto al total, varía de un 3% a un 14%, en función de la concentración media nacional de radón y de la prevalencia de consumo de tabaco del país.

El riesgo de cáncer de pulmón aumenta en un 16% con cada incremento de 100 Bq/m3 en la concentración media de radón a largo plazo, con una relación dosis-respuesta lineal: el riesgo de cáncer de pulmón aumenta de manera proporcional al aumento de la exposición al radón.

La concentración de radón en el interior de las construcciones depende de factores como: la cantidad de uranio que contienen las rocas y el material del subsuelo, las vías que encuentra el gas para filtrarse en las vivendas (juntas, fisuras, sumideros, etc) y de la tasa de intercambio de aire entre el interior y el exterior, que depende de aspectos como el tipo de construcción, los hábitos de ventilación de los habitantes y la estanqueidad del edificio.

Según el Manual de la OMS sobre el radón en interiores, no se conoce una concentración umbral por debajo de la cual la exposición al radón no suponga ningún riesgo. Incluso concentraciones de radón muy bajas pueden dar lugar a un pequeño incremento en el riesgo de cáncer de pulmón. No obstante, nivel máximo recomendado por la OMS para el gas radón es de 100 Bq/m3, una cifra que cuestiona los 300 Bq/m3 que establece la directiva europea.

 

Fuente: OMS y El País.

Imagen: P.J.Linch

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